Buenos Aires: 34º
Trevelin: 5º, ponele.
Ah, lo que es la ciclotimia (¿climática?) en Argentina.
viernes, 24 de enero de 2014
miércoles, 22 de enero de 2014
21 de enero: planificación 2014
Las vacantes están oficialmente
abiertas: hoy, día gris y lluvioso, de esos lindos, entre calores, que te dan
un respiro, te dejan “tomarte el día” (en este caso, tuvimos franco en materia
de riego y construcción – es que estamos en eso: plena construcción de la casa
de los nuevos vecinos caracoles (Eli y Colo) y del riego y de los baños secos y
etcs varios). Vimos series, fuimos a ver a las gallinas, miramos un poco las
nubes, festejamos otro poco a la lluvia (le inventamos canciones y todo), y
preparamos el plan para este año. Porque es así: uno va avanzando, sabemos qué
cosas queremos hacer, pero hay que ponerlo en papel, darle fechas estimadas,
hacerlo algo posible.
Y mientras tanto, en lo de Colo y
Eli, hay voluntarios. MUCHOS voluntarios (en este momento creo que son como 10,
con ellos 12). Mañana se va el primero que llegó hace poco más de 15 días… la
gente está circulando y estamos trabajando, mucho. Y de repente nos toca de
cerca esto de tener pibes que vienen 15 o 21 días a laburar, aprender,
compartir. Y odio ponerme romántica y melosa, pero está bueno. Para los que son
como yo, fóbicos (en términos mentales sobre todo), la sola idea de tener
voluntarios en casa por varios meses es francamente tenebrosa. Pero de repente
estamos rodeados de ellos y los vamos conociendo y avanzamos y pasan cosas. Y
las cosas son lindas. Y te encontrás con que lo que uno imagina muchas veces no
tiene mucho que ver con lo que en verdad pasa – y que todo puede hacerse de
muchos modos, distintos a lo que uno está acostumbrado o que cree que existen.
Y este, el de los voluntariados, está bueno. Hace ya un tiempo no teníamos la
sensación de trabajar en equipo (al menos yo), y funciona de una manera
orgánica y linda. Mucho más de lo que imaginaba. Claro está: el Colo y Eli
hacen un gran trabajo de líderes (la experiencia de ser voluntarios les dio
harta empatía y son los “jefecitos” más copados de todos).
Y toda esta digresión para decir
que hay actividades para el 2014 y que, si bien todavía no estamos listos para
recibir 10 voluntarios simultáneamente (bastante lejos me siento de ello todavía,
estamos más abiertos. A qué, no estoy del todo segura. Pero estamos más
abiertos (digo “estamos” para no sentirme tan mal, pero lo cierto es que
probablemente Tom siempre lo haya estado).
Al grano: aquí están, ellas son,
¡las actividades principales para el 2014!
Hasta mayo, la casa del Colo y
Eli son prioridad. Pero mientras, en el terreno vecino, esto es lo que estará
sucediendo:
*Febrero : hacer una barrera
biológica alrededor del huerto/cosechar el centeno/empezar a hacer los
ladrillos de adobe para la casa de invitados (ver octubre en adelante)
*Marzo : construcción de puentes
(aunque casi no vamos a estar acá en marzo…)
*Abril : siembra de
tulipanes/construcción de (otro) invernadero
*Mayo : plantar árboles (entre
ellos, arrayanes (uno de nuestros árboles nativos favoritos) en las “costas”
del canal)/construir un galpón de trabajo para Tom y una estructura con techo
para el tractor que llegará en el transcurso del semestre!
*Junio : arar para cultivar
alfalfa/preparar suelo para el cultivo de frambuesas (¿1/4 de hectárea?)
*Julio : construir el ovejero (para mis
corderitos de septiembre)
*Agosto : preparación de
almácigos
*Septiembre : sembrar trigo,
centeno y cebada en pequeñas parcelas cerca de la huerta (para consumo)/siembra
de alfalfa/trabajo en el invernadero (para el verano)
*Octubre : empieza la
construcción de la casa de huéspedes – CIMIENTOS
*Noviembre : cont. casa de
huéspedes - TECHO
*Diciembre : cont. casa de
huéspedes – dejar todo listo para, en enero, hacer un taller de biocontrucción (a
los interesados: vayan agendando)
A todo esto agregarle lo que ya
venimos haciendo. Incluso hoy
vimos la posibilidad de hacer “cajas” de verduras orgánicas + granola con
opción de hamburguesas vegetas para vender en Treve. No suena nada mal, ¿eh?
Después, claro, falta tiempo. Pero las cosas se van haciendo… y si el
entusiasmo es bueno, se avanza. Sobre todo si hay voluntarios… ¿estará
comenzando una nueva era? ¿será que de repente nos gusta tener gente yendo y
viniendo, viviendo a nuestro alrededor? Cambios de paradigma se vibran en este
2014, amigos.
A todos los que quieran prestar
unos brazos y unas manos y sus cabezas con buenas ideas para intercambiar, ya
conocen el cronograma.
Los saludan atentamente
los sureños.
Acá van algunas fotos (las del trabajo voluntariando las tienen los pinches gauchos de acá abajo):
Acá van algunas fotos (las del trabajo voluntariando las tienen los pinches gauchos de acá abajo):
jueves, 2 de enero de 2014
1 de enero: la vida en el campo
Ahora
mismo me miran por el otro lado del cerco (ver foto) porque quieren los
tréboles que hay en el jardín. Pero ya pasamos por esto: les doy tréboles, se
pelean un poco entre sí para ver quién tiene prioridad para comer, me enojo con
ellos por morderse y ser tan bestias y les digo que no les doy más nada. Y ahí
empiezan a empujar las tablas del cerco porque como dice la publicidad de
Pringrles: once you pop you can´t stop
(sólo que con una adicción bastante más sana y sin agregados químicos ni
conservantes).
Bueno,
ponele que lográs que no te quiebren la primer tabla del cerco (tienen harta
fuerza), pero dejaste la camioneta ahicito nomás. En la entrada de tu casa,
pero afuera del cerco. Y a ellos les gusta tanto rascarse con cosas. Y se encuentran
con una cosita salida de la camioneta ¡muy buena para rascarse! A perfecta
altura, buena resistencia… ¡bien por las cositas de la Toyota! Hasta que hacen
cracccc y la cosita deja de estar en la altura perfecta (ahora está en el
piso). Y sí, avatares de la vida en el campo: algún espejito retrovisor tenía
que caer.
Pero
un tropezón no es caída (y alguna lección estamos empezando a aprender).
Chín-chón
y salú y que siga el baile.
Pd. Por primera vez atravesamos
el umbral de un nuevo año en Trevelin. Mucho silencio, mucha calma – salvo por
algún descarriado que compró fuegos artificiales ilegales. Y buá (por ahora no
hay incendios a la vista).
viernes, 27 de diciembre de 2013
22 de diciembre
Hola, sí, qué tal. Me gustaría hablar con el señor ese, el barbudo que se viste de rojo, muy abrigado, ¿viste? Ese ridículo que anda en trineo con renos en pleno verano (yo les digo a los que se van a “Pina” o “Mardel” o “Punta” (depende del target) que en la “Pata” hace un calor imbatible – y tiene un lago hermoso. Piensenlo). Bueno, sí, a mi me gustaría escribirle una carta que diga así:
Hola señor Santa,
Para este año me gustaría que me traigas:
-bastante lluvia (porfi)
-señal de Internet (sí, es muy romántico no tener Internet en casa; sí, no pierdo PARA NADA el tiempo; pero bueno, mataría en algún momento poder dejar de ser habitué de la YPF… todo bien con las medialunas del combo, pero no son taaaan ricas como para comerlas 3 veces por semana)
-un carrito para atar a la camioneta y traer maderas a rolete del INTA cada vez que vamos (Tom quiere construir un corral para las ovejas que no tenemos)
-ovejas buena onda que me regalen su lana
-un par de horas más por día
-un invernadero bien bien alto para plantar un árbol de papaya
-una librería (de libros)
-más vecinos buena onda como Colo y Eli (por si tuviste algo que ver, gracias por mandarlos para este lado)
-un tractor con cortadora de pasto (eso, si te parece, se lo regalamos a Tomi)
Gracias, chau.
Clari
Nuevas (y extrañas) tradiciones mexicanopatagónicas.
------***-----
19 de diciembre: Anoche
Pensábamos
que se venía una tormenta – pero era raro porque llegaba del sur. Las nubes se
empezaron a poner más y más negras y nos dimos cuenta que no era que se venía
el agua sino lo opuesto: un tremendo incendio que avanzaba rápido con el
viento. Cuando llegamos a ver el fuego ya estaba cerca y los bomberos en el
terreno de al lado, tirando tierra al pasto seco. ¿Técnicas sureñas para
combatir el fuego? Yo entré en casa, agarré a los animales, el chelo y la compu
y le toqué la puerta a Eli, que estaba dándose una ducha. Dale que viene el
incendio. Y ella tranquila… “ahorita” me dice la mexicana. Y yo “dale que viene”.
Teníamos toda la camioneta cargada y enfilábamos para el pueblo a ver dónde
pasábamos el resto de la noche, pero los bomberos lograban por fin apagar el
fuego y salvar la casa, nuestro terreno, nuestro bosque. Y yo pensaba “tengo
una buena entrada para el blog.”
Y
ahí me desperté. Y fue un poco una decepción porque ya no era una aventura
real, pero lo cuento igual así le echamos algo de dramatismo a la historia.
Pero tranquilos: no hubo incendio, está todo bajo control. (Está todo
sequísimo, pero incendios todavía no).
Como
con el incendio, me obsesionan algunos desastres naturales, sobre todo el tema
de la inundación. Hay quienes dicen que la represa podría romperse y todo el
valle quedaría bajo agua. En el pueblo hay lugares (altos) que tienen el cartel
que dice: “Usted está en cota segura”. Ahora bien, yo me pregunto: esto es algo
oficial? Yo podría quedarme bajo agua de un día para otro? O es una movida
inmobiliaria, porque todo lo que se lotea ahora es en las lomas? Cómo saberlo.
A veces pienso en mandarme a la municipalidad, pero me anticipo y me imagino la
cara de la mina que me atienda y se me pasa el ímpetu. La burocracia, el
desconocimiento, Usted comprenderá.
En
el plano de los enemigos cotidianos (más allá de los incendios y las inundaciones
– qué radical que se pone el valle en materia de hecatombes!) hay algunos con
los que combatimos a diario: Tomi lucha contra las plagas que le van llegando,
de a poco, a la huerta. Primero fueron los “chapulines” (saltamontes, grillos,
langostas, no sé cómo se llaman a esta altura del partido) que están por todos
lados creciendo y creciendo. A ellos les gustaban las hojas de remolacha y la
acelga. Ñam ñam ñam. Pero Tom les hizo trampas de agua, porque una vez que
entran al tarrito con agua, chau, no salen. Y después, pin, al gallinero. And
let the show begin (al final es un sádico el Tomi, eh?). Pero ahora resulta que
hay unos bichos negros que morfan más y se van mudando: ahora parece que están
con las hojas de la papa. Entonces Tomi va probando: alcoholajo, ahora va a
hacer la mezclita de ortiga podrida en agua. Ah, y ya plantó ajenjo. Letal mix.
A ver qué pasa.
Yo
peleo contra los cardos. Cardo que me encuentro, cardo que piso hasta que hace
crac. Pero parece que nunca se termina la tarea, siempre hay más… molinos de
viento, Sancho.
Las
gallinas andan bien: tuvimos una primera crisis en la que las dejamos salir y
se nos perdió Mirta (la copetuda). Pero la recuperamos entre los sauces. Y se
readaptó – ahora ya no le “pegan”. Es que, claro, llegaron las trillizas. Son
tres pollitas iguales irreconocibles para nosotros, así que así quedaron. Las
trilli. Bueno, llegaron ellas y ahora, todas las otras, las “antigüas”, le
pegan a las chiquitas. Al final son unas zorras las gallinas. Ninguna se puso
clueca así que todavía ni noticia de los pollitos, pero no perdemos la
esperanza. Y ya empezaron a salir de nuevo y todas vuelven – bien. Integración:
10 puntos.
El
Colo y la pinche Eli llegaron a Trevelin para instalarse, ¡muy groso! Se está
armando la comunidad (y se van acabando los terrenos, eh? Al que corresponda:
pónganse las pilas).
Queda
poco para que empiece el verano… ¿ya llegamos al verano?! Uaj.
Cambio
y fuera.
La cara (bonita y peligrosa) del enemigo.
viernes, 6 de diciembre de 2013
4 de diciembre: la vuelta al campo
Y
bueno, pasaron los meses, cambió la estación (está por cambiar de nuevo),
cambiaron los continentes un par de veces, pero aquí estamos, haciendo frente
al viento que arrasa del oeste y al sol que te seca tutti li fiocci. De lluvias
ni noticia: y la avena, el centeno, el trigo y la cebada que habíamos plantado
antes de viajar a China, apenas asoman algunos pelitos, algunos desperdigados.
Primeras experiencias, las más ricas, las menos provechosas probablemente.
Ensayo y error.
Qué
hay de nuevo por la granja, se preguntarán: tres gallinas nuevas que le
compramos a la señora Catalina, de Lago Rosario (la señora que está hilando mi
lana): Mirta la copetuda, Medina la morena y Maca la colorada. En los cuatro
días que pasaron desde que se están adaptando al gallinero, Medina puso 3
huevos (epa), Maca 1, Mirta 0. Es que a Mirta la tiene de punto Beta, la
nativa, ¿se acuerdan? Bueno, hay bardo en el gallinero: Beta la persigue, la
picotea, no la deja acercarse a la comida. La tipa anda por las periferias.
Pero de repente llega la justiciera, Maca, que se interpone entre las dos, la
defiente a Mirta cual bodyguard. ¡Bien ahí la colorada! Pero bueno, el caso es
que Mirta, para mi, está estresada, y así no hay forma de que ponga huevos así
que llegamos a la conclusión (con Maru y Lolo via whatsapp) de hacer una sesión
de terapia de grupo, mañana, con cuenco incluido. Y a ver qué pasa, ¿no?
Después les cuento.
Por
otro lado, Raimundo se quedó sin buddy – Amador (también conocido como el
“cóndor-gallo”) se fue a vivir a la gallinada vecina, de Arnaldo (me archi
prometió que no lo iba a hacer a la cacerola – es porque le copan los pollos
raza cóndor y quiere tener a Amador que es un macho de aquellos). Pero a
Raimundo se lo ve bien y contento con su nuevo harem… al principio yo pensé que
estaba atacando a las gallinas nuevas. Después me enteré del temita de que los
gallos “pisan” a las gallinas. Se imaginarán. Pobre Mirta…
Otra
de la fauna: Miel, preñada. Yo le calculo un mes y tenemos gatitos. Y claro,
nos vamos y se descontrola todo. Ahora hay noches que resulta que ni aparece la
señorita. Claro, volver a las normas después de un mes de desquite no es nada
sencillo. En fin, veremos. Y todavía dudo si Páprika no estará preñada también…
pfff. Los mantengo al tanto.
Bosque
nativo: va bien, muchachos. Aguanta. Hay que regar con bidones de agua porque
la manguera no llega a todos lados, pero bueno, gajes del oficio (o será que,
de la emoción, uno no calcula NADA cuando llega a vivir al sur y se lanza a
plantar de todo, a miles de metros y claro, después llega el verano…)
Pastos:
miden 1,5m el más corto. Claro, cortadora de pasto fue la primer opción: no, si
la cortadora está a 15cms del piso, explicame cómo corta un pastizal DURO de
1,5. Y, no. Bué, compremos corderos! Y que se coman todo. Tampoco porque las
ovejas MANTIENEN el pasto corto, no lo cortan. Si las soltamos en los
pastizales, ellas muy vivas, van a comer sólo lo de abajito. Así que no. Bué,
caballos. Claro, ¡y de paso me comen los árboles frutales y el bosque nativo!
Bueno, entonces ponemos alambre eléctrico: kilómetros de alambre eléctrico. Sí,
claro: pequeño presupuesto multimillonario. Buá, motoguadaña y chau. Tomi a
laburar y fin de historia (¡qué tanta explotación animal, che!)
Árbol
de membrillo y manzanos: no pinta bien la historia: cayó tremenda helada cuando
estaban en flor, las florcitas quedaron todas desmayadas en el piso – lindo
para la foto, espantoso para la fruta. Creo que vamos a tener 4 membrillos y 1
manzana este verano, IEIII. Veníamos muy mal acostumbrados (la dulzura del
primer año, ¡ah…!).
ATENCIÓN:
lectores que caen en las redes de mi pesimismo narrativo: todo está escrito con
exageración, con dramatismo. Somos felices y NO comemos perdices (ni gallinas).
A dos meses para cumplir el primer año en el sur les digo que el balance es
sólo positivo. Se lo recomiendo, señor, señora.
¡Chaucito
y hasta luego!
¡Ah! Los invito en febrero: se
viene un super retiro de YOGA meets COCINA VEGGIE meets CONSTRUCCIÓN NATURAL y
HUERTA ORGÁNICA. Epa. A pasitos de mi casa.

Y algunas fotinas de China para los que se quedaron con ganas de ver alguito:
lunes, 28 de octubre de 2013
26 de octubre – el temita del riego
Ahora
sí, introducción romántica aparte, vamos a lo interesante: claro, empiezan los
calores, días de un sol que no podés creer, un poco de viento, y ya no llueve.
Sí, ok, tenemos el canal DIVINO que cruza por el terreno, pero si no te armaste
el sistema de riego estás en el horno. Decí que Tomi está al pie del cañón y se
puso el campo al hombro y llegué y FAAAAA toda una instalación INCREÍBLE con
bomba eléctrica (no sólo hizo un gran trabajo de plomería sino que también se
menadó un labarito de electricidad que no les cuento), mangueras zarpadas que
salen para el bosque de árboles frutales, para el bosque nativo (y gallinero),
la huerta. Nah, impecable. Pero claro, llegó la hora de probar ciertas cosas,
POR EJEMPLO el riego con aspersores en el bosque nativo: conectamos a la
canilla del gallinero una manguera con aspersor y, de ese aspersor, otra
manguera con aspersor (¡dos en uno!). Y sí, suena demasiado bien para ser real:
la presión es tan zarpada que los aspersores no pueden con ella y se
desconectan las mangueras (de la canilla, de los aspersores, de lo que sea – el
agua EXPLOTA). Así que, después de un rato de lucha, definí regar TODO el
bosque nativo (les recuerdo, 120 árboles) con bidones de 5 litros y regadera de
10. Y bué, siguiendo el ejemplo del patrón Bajar, me puse el bosque al hombro
(y así es la historia de Clari y el riego del bosque nativo, que no es joda).
La buena noticia es que hoy podemos decir que un 75% de los árboles agarraron
bien – temíamos una baja mayor, pero bien. Estamos optimistas. Ahora hay que
ver qué pasa… nos vamos por 1 mes. Dejamos a alguien a cargo, pero yo digo: ok,
Tom se pone el campo al hombro, yo también… pero una persona que no tiene particular
apego emocional al bosque nativo, ¿se pone la camiseta? Y bueno, está por
verse. Les cuento a la vuelta. En principio, Tom y yo, desapegados del
resultado (lo decimos como mantra porque sino no vamos a poder disfrutar nada
del mes afuera).
Y
qué más contarles… estamos en un intenso trabajo de transplante de plantines a
los bancales que preparó Tom en este tiempo. Tenemos momentos de frustración,
de ansiedad (sobre todo un chico cuyo nombre empieza con “To” y termina con
“más”) porque queremos que todo salga bien y todos los plantines agarren y no
se muera nada y que cuando volvamos esté todo listo para comer y todo divino y
perfecto – y todo esto: ¡contra reloj! Porque, amigos, nos vamos el martes. Sí,
claro, además, tenemos que preparar una visa para sacar (también contra reloj)
en la embajada china el miércoles a la mañana (antes del casamiento civil de
Sofi y Dami – vamos a ir todos empilchados y producidos a la embajada – quién
te dice, damos re buena impresión y nos dan la visa ahí sin decir ni “mu”),
tenemos trabajo editorial, tenemos elecciones, tenemos gatos y un perro,
tenemos visitantes, tenemos montañas y a veces un ratito de tiempo libre
(¡porfi!) para tomar un mate (pero de esto último, en dosis medidas y a cuenta
gotas porque acá no hay quer perder un minuto ¡¿eh!? Sino, ¿para qué está el
invierno? A todo aquel que planee vacacionar por esta región, les tengo
noticias: EN PRIMAVERA-VERANO, ACÁ SE LABURA Y NADA MÁS, OK?).
Listo,
nada más. Me voy a laburar porque esto de andar escribiendo boludeces no va
más.
Y
fotos. Y listo, chau, cambio y fuera.
Tom, alardeando del cerco hecho con sus propias manos (aprovechando las ramas de los sauces):
El bosque comestible (también llamadas verduras descontroladas en época de calor):
Transplantando:
Close up de las flores que pronto serán manzanas:
Manzano en flor:
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